Au fil des années, DataCup poursuit sa mission : faciliter l'accès à la connaissance pour les personnes sans accès à Internet. Comment ? Grâce à notre solution matérielle et logicielle, la box DataCup, qui diffuse un réseau wifi local. Les utilisateurs qui s’y connectent accèdent à des ressources numériques préchargées, sans avoir besoin de connexion Internet.
Notre portail embarqué les accueille alors en 4 langues :
- français,
- anglais,
- espagnol et
- arabe.
Mais environ 75 % de la population mondiale ne parle aucune de ces langues. C’est précisément pour ces personnes que nous pouvons, et voulons, aller plus loin, notamment en proposant des langues locales.
Eso es exactamente lo que hemos hecho en el marco del proyecto Fasodenyathèque, dirigido por la Alianza Francesa de Mopti en Mali : el objetivo de este proyecto es reforzar la cohesión social poniendo a disposición de los jovenes unos 1000 recursos sobre ciudadania, buena gobernanza y paz duradera. .
Desde las primeras fases del diseño del proyecto, identificamos juntos la relevancia de traducir el portal de a bordo al bambara, la lengua oficial más hablada en Mali.
En realidad, la Alianza Francesa ya contaba con una DataCup íntegralmente en francés, que utilizan para organizar actividades para los jóvenes los sábados por la mañana en la mediateca. Los animadores se dieron cuenta de que, de entre todos los contenidos disponibles, los que más interesaban a los jóvenes eran los de la Malibox: 142 archivos de audio, vídeos y textos sobre la cultura maliense, grabados y filmados a lo largo de los años por el Instituto Francés.
Esta conclusión suscitó una pregunta obvia: si los jóvenes asimilan de forma natural los contenidos en su propia lengua y cultura, ¿por qué ofrecerles un portal íntegramente en francés? Fue a partir de ahí cuando la idea de traducir el portal al bambara cobró todo su sentido.
¿Por qué no basta con el francés?
En Mali, menos del 20 % de la población habla francés, frente a más del 50 % que habla bambara. Ofrecer un portal únicamente en francés supone excluir de entrada a la mayoría de las personas a las que el proyecto pretende llegar. E incluso para quienes dominan el francés, navegar en su lengua materna sigue siendo más natural y menos agotador. Una página de inicio en bambara es una puerta abierta, no una barrera.
Pero incorporar un nuevo idioma no se limita a traducir palabras. Así es como lo hemos hecho.
Los retos de la traducción al bambara
El bambara académico utiliza caracteres fonéticos que no están presentes en el alfabeto latino estándar, como el ɲ, el ɛ o el ɔ, que se pueden ver en las capturas de pantalla que aparecen a continuación. Para que se muestren correctamente, es necesario utilizar la codificación UTF-8, disponible en la gran mayoría de los dispositivos modernos (codificación universal en la web).
Además, existe otra forma de escribir el bambara: el N'Ko, un alfabeto propio de las lenguas mandingas, creado en 1949 y que se escribe de derecha a izquierda. Sin embargo, hemos optado por el alfabeto latino con cuatro letras adicionales, utilizado desde la reforma de 1982. No obstante, la integración del alfabeto N'Ko sigue siendo posible en función de las necesidades de nuestros futuros proyectos. De hecho, Unicode define un rango específico para el N'Ko, y todos estos caracteres son codificables en UTF-8. Por lo tanto, la base técnica ya está ahí.
Para la traducción en sí, hemos utilizado herramientas automáticas (Google Translate, inteligencia artificial) como punto de partida. Sin embargo, una traducción automática no capta los usos locales ni los matices culturales propios de cada comunidad. Por eso, la versión final ha sido revisada y validada por la Alianza Francesa de Mopti, cuyo arraigo en el terreno es insustituible.
Y este es el resultado: el portal de a bordo de la DataCup ya está disponible en bambara y se puede acceder a él desde cualquier dispositivo, desde el teléfono hasta el ordenador.


Perspectivas más allá del bambara
Gracias a Unicode y su codificación UTF-8, ya no existe ningún obstáculo estrictamente técnico para traducir a cualquier idioma del mundo. Cada alfabeto, cada sistema de escritura, desde el cirílico hasta el devanagari, desde el N'Ko hasta el tibetano, cuenta ya con su propio conjunto de caracteres, listo para ser utilizado. De hecho, lo hemos probado con el nepalí, en el marco de un proyecto exploratorio en Nepal (que aún no ha llegado a buen puerto, por falta de financiación).
Pero traducir un portal no se reduce a un problema de codificación. Persisten dos obstáculos concretos:
El primero es el de la relevancia: no añadimos un idioma sin un proyecto ni un arraigo local. Ofrecer decenas de idiomas sin contexto ni uso real no tendría ningún sentido.
El segundo es el de la calidad: para muchos idiomas locales, no existe ninguna herramienta de traducción automática. E incluso cuando existe, no es suficiente. Cada traducción debe ser revisada y validada por socios locales o traductores nativos, capaces de captar los usos y los matices culturales, y de evitar los contrasentidos.
Son estas condiciones, un proyecto real y un socio sobre el terreno, las que guían cada nuevo idioma que incorporamos.
Conclusión
El bambara es solo el principio.
Detrás de cada idioma que se añade hay un proyecto, un encuentro, una comunidad. Y detrás de la tecnología hay personas, coordinadores y socios locales que se encargan de que la DataCup llegue realmente a las personas a las que está destinada.
Unicode ha eliminado las barreras técnicas. Nosotros eliminamos las demás.
Así que si trabajas con una comunidad que habla swahili, wolof, quechua o cualquier otro idioma que aún no veas en el portal: cuéntanoslo. La lista de idiomas disponibles no es un límite: es un punto de partida.




Duddal
Aldea Infantil SOS Níger



En Mali, una DataCup que habla bambara